La astrología como herramienta

El estado de permanencia es una ilusión de la mente. La vieja codificadora nos empuja hacia la conquista de deseos imposibles, un juego en el que nos atrapa y nos deja indefensos, babeantes frente a la delicia inalcanzable por más esfuerzo que hagamos o suerte que nos roce. Perseguimos la felicidad sin entender que luz y oscuridad están adentro nuestro, y que por más que intentemos una supremacía o que al menos se comprendan entre ellas, al dragón siempre va a crecerle una nueva cabeza.
Pulsos, ciclos, latidos, impermanencia, así se manifiesta en verdad la vida. Aprender a danzar con esa dinámica y descubrir patrones para salir del atolladero es nuestra tarea. La sabiduría astral nos acompaña

¡Bienvenidas y bienvenidos!

Kari Astral